Solicitar el período de carencia no sale gratis

08.08.2011

Hace unos días Santander anunciaba una nueva medida para evitar aún más embargos hipotecarios. La entidad bancaria ofrecía 3 años de carencia a aquellos clientes que hubiesen visto una bajada en sus ingresos superior al 25%. Dicha carencia implica únicamente pagar los intereses del préstamos hipotecario y no la hipoteca en sí, bajando considerablemente la cuota durante aquellos 3 años. No obstante, la medida anunciada no le saldrá gratis a quienes se acojan a la misma. Por el contrario, será notablemente costosa.

En este sentido, si tomamos una hipoteca estándar de 125 mil euros a pagar en 25 años con un Euribor al 2,2% más un diferencial del 0,75% quien solicite el aplazamiento al final del cuarto año tendrá que pagar unos 9,225 euros adicionales puesto que ha agregado 3 años más a su hipoteca. Por tanto, el acogerse a esta medida implicaría tener que pagar una hipoteca a lo largo de 28 años en lugar de los 25 años iniciales.

En el caso de que el período de carencia se solicitase a los 12 años de vida de la hipoteca, el importe adicional a pagar sería de 6113 euros, lo cual implica pagar un 11,78% más de los previsto. En el caso de que la solicitud se llevase a cabo a los 20 años de la hipoteca, el importe adicional a abonar sería de 2096 euros, un 4,04% más que el importe inicial.

En cualquier caso, queda claro que no se trata de una medida gratuita sino que implica pagar bastante más dinero aplazado y por tanto es una medida que únicamente debe adoptarse en el caso de que no haya otra opción.

Préstamos hipotecarios suben un 11% en junio, según datos del BDE

04.08.2011

Según los nuevos datos presentados por el Banco de España, durante el sexto mes del año los créditos nuevos para vivienda aumentaron el 11%, respecto al mes de mayo, hasta lograr 3.823 millones, la cuantía más elevada en lo que va de 2011.

La financiación adjudicada por las entidades bancarias, para la compra de vivienda suma un trimestre seguido de ascensos, aunque las cuantías adjudicadas todavía se ubican distanciadas de las logradas durante el pasado ejercicio.

La cuantía más elevada lograda en los últimos dieciocho meses se ubico en diciembre, cuando los créditos contratados en ese periodo casi alcanzaron los diez mil millones. El término de la desgravación por adquisición de inmuebles para las rentas más elevadas, estímulo las transacciones en ese mes, como ocurrió en junio del año pasado, antes de la aplicación de los nuevos tipos de IVA.

No obstante, las transacciones se moderaron al empezar el año. Los créditos se ubicaron por debajo de los tres mil millones durante los meses de enero y febrero, si bien remontaron ligeramente en los meses siguientes.

A final de junio, los préstamos han logrado la cuantía más elevada en lo que va de este año, al raspar los cuatro mil millones, pero sufre una bajada muy pronunciada si se coteja con la cifra de junio del ejercicio anterior. Pese al despunte, la venta – compra de viviendas sigue detenida y los analistas inmobiliarios afirman que el precio de los inmuebles todavía deberá descender más, para que se esfume el enorme stock de viviendas.

En contra, los crédito para consumo volvieron otra vez a la tendencia a la baja y en el sexto mes bajaron el 5,13%, con 1.498 millones, después del progreso anotado el mes anterior, cuando crecieron el 31% respecto al mes de abril.

Por su parte, las entidades financieras han disminuido de manera decisiva estos créditos ante el aumento de la morosidad y del paro, y los elevados intereses que se aplican en esta clase de transacción, que excede del 7% como media.